Su pequeña casa no solo es práctica, sino también acogedora, elegante y llena de detalles personales.
Christina quería crear un lugar donde pudiera vivir de forma más sencilla, más consciente y con mayor independencia.

La casa fue diseñada para aprovechar cada espacio de manera inteligente, sin perder la sensación de amplitud y comodidad.
Gracias a la energía solar, un tanque de agua y un equipamiento bien pensado, puede vivir en gran parte sin depender de los servicios públicos.

Para ella era muy importante que su hogar no fuera solo funcional, sino que también transmitiera calidez y tranquilidad.
Los materiales naturales, los espacios luminosos y la decoración acogedora convierten esta tiny house en un verdadero refugio.

La cocina abierta y la sala de estar crean un ambiente agradable y ofrecen suficiente espacio para la vida diaria.

La terraza también tiene un papel importante, porque amplía el espacio habitable hacia el exterior y conecta aún más la casa con la naturaleza.

Christina eligió conscientemente un diseño de una sola planta para que la vida en la casa fuera más cómoda y práctica.


En lugar de apostar por un lujo innecesario, prefirió soluciones simples que encajan con su estilo de vida sostenible.


Muchos de los muebles son de segunda mano, lo que le da carácter a la casa y al mismo tiempo ayuda a ahorrar recursos.

A pesar de su pequeño tamaño, la casa no carece de almacenamiento, comodidad ni detalles encantadores.

Su hogar demuestra que también se puede vivir de forma bonita, tranquila y plena en un espacio reducido.


Para Christina, esta tiny house es mucho más que una simple casa.


Es un lugar de libertad, calma y vida consciente.
Su historia inspira a muchas personas a pensar en lo que realmente necesitan para ser felices.







