# Los médicos operaron a un niño con un rostro inusual para reconstruir sus facciones: así luce hoy.

En 2009, en una aldea de la provincia china de Hunan, Ileon Xie dio a luz a su primer hijo, un niño llamado Hu Kang.

Como cualquier madre, esperaba con impaciencia el momento en que pudiera ver a su bebé.

Pero lo que vio varias horas después del parto quedó grabado para siempre en su memoria.

Intereses de los adolescentes

Cuando las enfermeras le llevaron al bebé, se quedó paralizada de horror.

Hu Kang padecía una patología rara y grave: una fisura facial transversal bilateral.

La parte frontal de su cráneo se había formado incorrectamente durante el embarazo, lo que provocó la aparición de dos profundas hendiduras que iban desde las comisuras de la boca hasta las orejas.

Su rostro tenía un aspecto aterrador, casi como una máscara.

La familia estaba desesperada.

Los médicos dijeron que el tratamiento era posible, pero que sería extremadamente caro.

En 2010, Ileon decidió pedir ayuda.

Contó su historia a los periodistas, y las fotografías del pequeño Hu Kang conmovieron a todo el país.

Personas de toda China, y más tarde también del extranjero, comenzaron a donar dinero.

Gracias a estos fondos, Hu Kang pudo someterse a dos complejas operaciones.

Los cirujanos intentaron restaurar la simetría de su rostro.

Aunque los primeros resultados estaban lejos de ser perfectos, los médicos aseguraban que los verdaderos cambios serían visibles dentro de diez años.

Y no se equivocaron.

En las fotografías tomadas varios años después, Hu Kang aparece como un escolar sonriente.

Las profundas hendiduras desaparecieron, dejando únicamente cicatrices apenas perceptibles.