Todo comenzó con un proyecto escolar sobre tiny houses, en el que Tiffany obtuvo una muy buena calificación y comprendió que algún día quería construir una casa así para ella.
Poco después de graduarse, compró un remolque y empezó a planificar paso a paso su pequeño hogar.

Al principio, su padre no estaba completamente convencido, pero más tarde la ayudó a convertir sus ideas en realidad.
Durante tres años, Tiffany ahorró dinero, buscó materiales económicos y trabajó con paciencia en su proyecto.

Finalmente, gracias a mucha creatividad y compras inteligentes, logró terminar su tiny house por aproximadamente 18.000 dólares.
Con el apoyo de su familia, construyó una tiny house de 20 pies de largo sobre ruedas.

Ella misma diseñó muchas partes de la casa, incluida una escalera práctica con un tocador integrado.
El espacio de almacenamiento bajo la escalera es especialmente ingenioso, ya que lo convirtió en un sistema de armario extraíble.

Allí puede guardar unas 40 pares de zapatos y muchas prendas de ropa, algo que encaja perfectamente con su gusto por la moda.
Durante el proceso de construcción, Tiffany se enamoró y se casó.
Por eso adaptó algunas zonas de la tiny house para que su esposo también se sintiera cómodo allí.
En el altillo que sirve como dormitorio, por ejemplo, creó un pequeño rincón de videojuegos con armario, estantes y una superficie de trabajo.
Así, su esposo puede jugar arriba mientras Tiffany trabaja abajo, crea contenido o usa su computadora portátil.
Hoy, Tiffany también está renovando junto con su esposo una pequeña y antigua casa de campo situada en un terreno grande.
Su tiny house se encuentra ahora en el jardín, y la pareja planea alquilar una de las dos casas más adelante.
Para Tiffany, este proyecto demuestra que con paciencia, imaginación y el apoyo de la familia se puede crear algo especial incluso con un presupuesto pequeño.







