Brooke vive sola en una tiny house diseñada a medida, que es inusualmente ancha y le da una agradable sensación de espacio abierto.

Después de una etapa difícil en su vida, un divorcio y el agotamiento profesional por su trabajo como enfermera, decidió comenzar de nuevo de una manera más tranquila.

Dejó atrás la vida agitada de la ciudad de Phoenix y se mudó a una comunidad de tiny houses en las montañas de Arizona.

Su pequeña casa fue diseñada exactamente según sus deseos y adaptada a su vida diaria.

Para ella era especialmente importante tener suficiente espacio, un ambiente luminoso y bastante comodidad para sus dos gatos.

La casa mide aproximadamente 34 pies de largo y 11 pies de ancho, y ofrece sorprendentemente mucho espacio habitable a pesar de su tamaño reducido.

Sus gatos, Molly y Buster, también tienen sus propios rincones cómodos dentro de la casa.

Detrás de la casa hay una pequeña terraza protegida, donde los gatos pueden disfrutar del aire fresco con seguridad.

En el interior hay un sofá cómodo con espacio de almacenamiento y una solución práctica para la caja de arena debajo de la escalera.»

Brooke también eligió una lavadora completa y una secadora normal.

Para ella, esta decisión fue muy práctica, porque le aporta más comodidad en la vida cotidiana.

La vida en una tiny house le ha dado a Brooke más calma, libertad y tiempo para sí misma.

Disfruta del ritmo de vida más lento, del vecindario amable y de la cercanía con la naturaleza.

Para Brooke, su tiny house no es solo una casa pequeña, sino un verdadero hogar.

Como incorporó muchas de sus propias ideas, el espacio se siente personal, cálido y lleno de significado.