Mira cómo se ven ahora.
Las siamesas se sometieron a una operación compleja un año después de su nacimiento.

Te sorprenderá ver cómo se ven después de la cirugía.
Cuando nacieron las siamesas, los médicos no estaban seguros de que sobrevivieran, pero sus padres decidieron luchar hasta el final.
Su condición requería un procedimiento quirúrgico extremadamente complejo, cuya preparación tomó varios meses.
Un año después de su nacimiento, se realizó una operación de separación única en un hospital infantil.
El procedimiento duró más de 11 horas y participaron más de 30 especialistas.

La operación fue un éxito: las gemelas fueron separadas y poco a poco empezaron a recuperarse.
Te sorprenderá ver cóm
un largo y difícil camino de recuperación.

Cada día era un nuevo desafío para las pequeñas: tenían que volver a aprender a respirar de forma independiente, mover brazos y piernas, sentarse y mantener el equilibrio.
Los médicos señalaron que el progreso era lento pero constante, gracias a la increíble fuerza de voluntad de las niñas y al apoyo de sus amorosos padres.
La rehabilitación tomó meses y luego años.
Erin y Abby comenzaron poco a poco a mostrar su individualidad: cada una desarrolló su propia personalidad, sus hábitos y sus intereses.
Los padres admiten que ver a sus hijas crecer y desarrollarse por separado es un verdadero milagro, ya que los médicos en su momento dudaban de que siquiera sobrevivieran.

Hoy en día, las niñas prosperan y siguen trayendo alegría a todos a su alrededor.
Su historia ha inspirado a millones de personas en todo el mundo y se ha convertido en un símbolo de fe, valentía y de las posibilidades prácticamente ilimitadas de la medicina moderna.
Erin y Abby Delaney han demostrado que incluso las pruebas más difíciles pueden superarse cuando existen el amor, la esperanza y las ganas de vivir.







