Dos hermanas que nacieron unidas por la cabeza sobrevivieron: así se ven 18 años después.

¡Estas gemelas siamesas celebraron recientemente su 18.º cumpleaños! 😲

Nacieron unidas por la cabeza y comparten parcialmente el cerebro. 😱

Gracias a ello, pueden sentir, oír, ver e incluso pensar la una por la otra. 😲

Si le hacen cosquillas a una, la otra también se ríe.

Si una bebe zumo, la otra también siente su sabor. 🤔

Cuando Tatiana y Krista Hogan nacieron en 2006 en Vancouver, Canadá, los médicos no estaban seguros de que las niñas sobrevivieran siquiera unos pocos días.

Nacieron con una anomalía extremadamente rara: estaban unidas por la cabeza y sus cerebros estaban parcialmente conectados.

El término médico para esta condición es craneópagos, y ocurre en menos de uno de cada 2,5 millones de nacimientos.

Pero su caso era aún más excepcional: compartían el tálamo, una zona profunda del cerebro responsable de procesar la información sensorial.

Hoy, Tatiana y Krista tienen 18 años.

Viven en una pequeña casa en la ciudad de Vernon, en la provincia canadiense de Columbia Británica, junto con su madre, su abuela y varios hermanos y hermanas.

Es una familia común y cariñosa, aunque vive en circunstancias poco habituales.

Las hermanas Hogan no son simplemente gemelas.

Son dos personas diferentes, pero poseen una increíble conexión neuronal.

Gracias al tálamo que comparten, pueden sentir, oír, ver e incluso pensar la una por la otra.

Si le hacen cosquillas a una, la otra también se ríe.

Si una bebe zumo, la otra también siente su sabor.

Y lo más sorprendente es que son capaces de «leer los pensamientos de la otra», como si una sola mente estuviera dividida entre dos cuerpos.

Los científicos todavía siguen asombrados por este fenómeno.

Los estudios de sus cerebros han abierto nuevos horizontes para comprender cómo funciona la conciencia humana.

Sin embargo, a pesar de sus increíbles capacidades, Tatiana y Krista tienen graves problemas de salud.

Ambas tienen el corazón débil, especialmente Tatiana, lo que representa un peligro para sus vidas.

Krista sufre ataques epilépticos y epilepsia, por lo que la familia debe vigilar constantemente su estado.

A las jóvenes les resulta difícil desplazarse.

Utilizan una silla de ruedas especial, ya que coordinar los movimientos de sus cuerpos requiere un gran esfuerzo.

Además, presentan un retraso en el desarrollo y estudian siguiendo un programa educativo especial.

A pesar de estas dificultades, las hermanas son alegres, conversadoras y están llenas de vida.

Les encantan los dibujos animados, los videojuegos, la música y relacionarse con otras personas.

Tienen gustos, personalidades y preferencias diferentes.

Tatiana es más impulsiva, mientras que Krista es más tranquila.

Les encanta estar juntas.

En algún momento se consideró la posibilidad de separarlas, pero los médicos descartaron inmediatamente esta opción, ya que la operación habría sido mortal para ambas.